Porno y veraneo: el ser de las playas nudistas

A estas alturas ya hemos dejado atrás la época del Carnaval de Cadiz, que copa toda la oferta cultural de Andalucía en estas fechas, como no podía ser menos. Ahora, disfrutaremos de un pequeño paréntesis, donde los días empezarán a ser más largos y, quitando algunas excepciones, brillará el sol con fuerza alcanzado fácilmente los 20-25 grados; y entonces llegará la Semana Santa, que marca el principio de las vacaciones estivales en el Sur.

Sí amigos, porque cuando llega la Semana Santa y sus días festivos, empieza la temporada de playa, y esto es así. A partir de ahí, todo el que viaja por la comunidad se va olvidando progresivamente del turismo rural, y quiere hundir sus pies en la arena, que empieza a calentarse por la acción del sol, pero que no te achicharra como en pleno verano (aunque todo depende del cambio climático, ya ves tú). Y si lo que quieres, además, es darte gusto al cuerpo, te informo que en Andalucía hay 945 kilómetros de costa, más de 200 playas, y que al menos en 18 de ellas se puede practicar el nudismo.

Sólo en la provincia de Huelva, podemos encontrar 4 que son bastante famosas, e ideales para practicar el naturismo. En Lepe, la playa Flecha de Nueva Umbría tiene difícil acceso por carretera, pero desde El Rompido se puede acceder a ella en ferry; en Punta Umbría encontramos Los Enebrales, rodeada de bosques de pinos y enebros, a la que hay que acceder andando o en bici; y en Mazagón, Matalascañas, las playas Rompeculos y Cuesta Manelli, que son generalistas pero que tienen señalizada su propia zona para nudistas.

Este es el plan por excelencia que muchos escogen para disfrutar de sus vacaciones. Las playas naturistas en Huelva son muy visitadas, y no me extraña, porque es un auténtico gustazo tenderte en la arena totalmente en pelotas y ver, como si fuera una maratón de videos porno, pasar delante de ti toda clase de chicas preciosas también como sus madres las trajeron al mundo (ojo, que también hay algún que otro craco salvaje, pero oye, la belleza está en el interior, y todo cuerpo desnudo tiene belleza, ¿o no?).

Y hablando de porno, os quiero indicar dos cuestiones que me parecen importantes. La primera, una advertencia, si no queréis veros en una situación comprometida y muy vergonzosa, que yo sufrí en carne propia: no os dediquéis a ver ni pensar nada que tenga que ver con el sexo sin tener la precaución de taparos. Lo digo porque a mí, uno de los días en que disfrutaba tomando el sol, se me ocurrió que podría mirar un poco de porno online, accediendo a alguna de mis webs xxx preferidas; y cuando me di cuenta, tenía un empalme de cojones, y para colmo dos señoras mayores me convirtieron en su espectáculo privado, señalándome y hablando de mí y de mi polla erecta entre risitas y movimientos obscenos. Nunca he pasado mayor apuro en mi vida.

La otra cuestión está relacionada con ésta primera, y es que hay que indicar que por lo general, este tipo de playas son un paraíso para los voyeur. Si, ya sé que no se debe generalizar, ni pensar que todo el que acude a una playa nudista es un salido vicioso cargado con una cámara para andar grabando al personal y hacer su propia colección de videos caseros porno. Pero os recuerdo que las webs de videos xxx están llenas de grabaciones de este tipo, y aunque algunas cuentan con la aprobación de las protagonistas (suelen ser mujeres más que hombres), no todas son así, y no sé cuánta gracias os puede hacer veros en una de estas páginas de internet enseñando el pene a bombo y platillo. En fin, es vuestra elección, pero no está de más tenerlo en cuenta.

Así que ya sabéis, id planificando las vacaciones antes de que las reservas se disparen y os quedéis sin sitio dónde veranear. Os aseguro que nunca os arrepentiréis.